Motril a 13 de febrero del 2013
Visitamos Gorafe
Organiza
la clase de patrimonio Cultural y medio
Ambiente de Andalucía C.E. P. A. “Juan Rodríguez Pintor” de Motril, Maestro
tutor, Roberto Martín Vizcaíno. En la organización, colaboran los alumnos. José
Rubia González y Manuel Gil Muñoz
Como es habitual en cada viaje,
mi intención es de hacer un relato con
los apuntes de este día, observar los paisajes y apuntar en el cuaderno de
notas, para después hacer un resumen de
este día en concreto.
Sin pausa, es mi deseo de hacerlo
con calma, siguiendo siempre las mismas pautas de este compartiendo y tomado
referencia, desde la primera hora, en la calle de san Miguel. a estas horas de
la mañana no es frecuente que halla mucho tráfico, el silencio es casi absoluto,
aquí se encontraba un gato negro, como
una noche oscura, el pelo lo tenía tieso, parecía de un erizo, al verme , se
metió en los bajos de un coche. Más abajo los mirlos, que hacían sonar sus
trinos, desde lo más alto de las azoteas, encaramados en las antenas de las
televisiones, es una gozada ver las primeras horas de cada jornada, donde cada
momento es distinto a los demás.
A las ocho menos veinte llego a
la parada del autobús, y había gente la cual llevaba más de una hora esperando.
Ya que se habían confundido con el horario previsto, según el cuadernillo
marcaba las siete cincuenta, nos saludamos y comentábamos el día que teníamos
por delante, con una temperatura, que no tenía que ver con las jornadas
anteriores, por que habíamos consultado por Internet, como es habitual en cada
visita de estas.
Al poco llegó Samuel el conductor
del autobús de su misma empresa “Romero”. Ya eran las ocho cuando subimos al
asiento asignado, por que esta vez el número era según se pagaba, yo tenía el
cuarenta y uno. Después de acomodarnos empezamos este viaje, que por cierto,
Manolo Gil rezó un ave maría, para pedirle a la Virgen de la Cabeza, para que
este viaje saliese lo mejor posible.
Las garcillas agrupadas en las
copas de los chirimoyos, el sol empezaba a dar en los picos más altos de Sierra nevada, eran los primeros
rayos del rey astro, y se veían los almendros con las flores, blancas o moradas, hacen un
colorido especial aquí por donde pasamos.
Al llegar al “Suspiro del Moro”,
la escarcha cubría la pequeña hierba, o los sembrados que se alargaban en un
horizonte imaginario, una neblina que se entre pone en las ramas de los
árboles, un horizonte de grúas inertes, el humo suspendido, que quieren
levantarse si éxito. A las nueve menos cuarto pasamos por el puente del río
Genil, donde baja el agua destilada de la nieve, por el oeste un manto de nubes
bajas, oscuras, llenas de contaminación, de las fábricas, o del aire
acondicionado.
A
las nueve y cinco salimos de Granada, aquí los olivos en ambos lados de
la carretera de la A 92, en la derecha Granada, empañada de su belleza,
encantada, llena de misterio, al pié de la Alhambra, donde se engrandece en
cada vez que le miras desde lo más alto.
Ahora cambia el decorado,
con los pinos que se alzan por encima de
la nieve, es un manto verde y blanco en esta zona que en las cunetas se van
destilando poco a poco.
La sierra de Huétor parecía una
sábana blanca y verde esta zona que tantas veces escuchamos con las
dificultades que tienen los conductores cada vez que nieva copiosamente, en
invierno o en primavera. En la Venta del molinillo, todo brillaba como un
espejo, en la izquierda las rocas relucían y brillaban y se reflejaban con el
sol, mientras observábamos este paisaje, en la derecha, una cabra montés
pastaba en la hierba helada.
Eran el diez menos cuarto, cuando
recibimos los números de los móviles que poseían los organizadores, a las diez
llegamos al “Restaurante, Hermanos Vergara, entramos y nos sentamos en las
mesas que estaban asignadas, aquí sentado en una de las mesas y junto a una
enredadera, que se extiende por las maderas, al fondo una televisión apagada,
en la izquierda un fuego encendido, que daba calor y color al alargado salón,
mientras esperábamos el desayuno.
Ahora asoma la guía risueña, nos
da la bienvenida a todos/as saluda y da su nombre Presentación, aunque prefiere
le llamen Presen y quitarle tación. Desayuno, tostada gigante con tomate marca
“Capricho de Andalucía” natural, con aceite de oliva, descafeinado de máquina,
con leche, el tiempo se prolongó un poco más de lo previsto, por eso salí a la
portada, me senté entre un romero florecido y un rosal que tenía los capullos
helados, es el momento de dar un vistazo a los alrededores, con estas cumbres
nevadas, mientras terminaban de salir los últimos del desayuno.
Ahora vamos a ver una panorámica
de este valle maravilloso, comenta la guía, los gorriones que salen a tomar el
sol desde los huecos de las tejas, queriendo quitarse el frío de esta helada
noche, una brisilla que refresca el ambiente, mientras que Pepe Rubia capta con
su cámara haciendo fotos, a estos paisajes tan especiales. Son las once y
cinco, cuando me siento en el cincuenta y uno, el sol me da de lleno, en esta
parte de atrás, hasta el punto de correr la cortina, para no coger una
insolación.
Eran las once y diez cuando
salimos de la explanada del restaurante, nos vamos a parar a ver el valle,
comenta presen, a la derecha las encinas, en ese olivar hubo un poblado hace
seis mil años, comenta la guía, nos bajamos en un retamal y espartar “tierra de
retama y esparto, no te morirás de hambre ni tampoco de harto”.
El Gora fe es desconocido, estos
dormanes son de los mas antiguos, no podríamos pasar sin ver este monumento,
aunque hay unos 240 hallazgos de dormanes, este es que vemos
es el 143, en la depresión del río Gor.
En Gora fe debemos de tener en
cuenta las normas, poner atención a la guía; la ruta que vamos a visitar
tenemos que respetarla, ya que estamos
estudiando el patrimonio cultural de Andalucía según comenta Roberto.
A las doce menos diez llegamos a
Gorafe, visitamos la iglesia del siglo XVI, aunque está restaurada,
posteriormente con el techo de escayola y pintada de color madera. La pila
bautismal tiene más de trescientos años, el patrón es San Marcos, visitamos el
mirador, frente a nosotros, en la pequeña meseta que hay bajo el borde del
valle, se extiende la necrópolis de
dormanes más numerosa de las conocidas en el Río Gor.
Visitamos el Centro de
Interpretación del megalítico de Gorafe, en el que comenzó a construirse en
2002 tardando su construcción más de diez años, es un museo con unas
tecnologías nuevas, con diferentes
elementos interactivos, con pantallas gigantes que en esta visita que hoy hacemos, nos traslada como se vivió
hace unos 5000, años. El complejo que cuenta con tres plantas circulares
comunicadas por unas rampas suaves, allí vimos la vía positiva en tres grupos,
en la entrada recibíamos las gafas de tres dimensiones y un folleto
informativo. A mi me llamó la atención el gavilancillo que volaba sereno por
pos poblados silenciosamente, los toros que
parecían que se iban a salir
hacia nosotros, y por último los prehistóricos que cada tarde cerraban
la puerta del poblado, para resguardarse de las fieras salvajes.
En 1943, año en el que nací se
publicaron las investigaciones llevadas a cabo en Gorafe y Vera Luís Net las
ofrecieron con nuevos datos, sobre los dormanes de esta zona, especialmente en
cuanto a tipología constructiva y distribución especial en esta zona de esto
hacemos publicidad en ferias, como Fitur y otros medios a nuestro alcance
comenta Prense, que disfrutéis de este documental, alas dos menos veinte salimos de ver este museo.
A las dos menos cuarto, después
de pasar por el platero, visitamos el Ayuntamiento, en la planta alta estuvimos
en el salón del Señor Alcalde, allí vimos una estela funeraria de las mas
antiguas de España, una máquina de escribir C OLIVETTI , creo de museo, igual
que la que tenía mi maestro en la escuela. Aquí hoy miércoles de ceniza, hay
placilla, en la plaza hay puestos de varios artículos, algunos compraron fruta,
otros miraron y curiosearon en su paso.
Después pasamos al almuerzo “Posada los Guilos” Restaurante
Rosalía entremeses ensalada mixta, sopa
de picadillo, vino tinto con casera, bistec con verduras y postre flan casero,
también descafeinado. Hemos estado dos horas, o sea que nos estamos prolongando
de la hora prevista, son las cuatro visitamos la cueva de prense en el camino
he visto una zoca de caña de azúcar en la portada de una casa.
Subimos despacio la estrecha y
empinada vereda, por fin llegamos a “La Vereilla nº 44 desde aquí se ve una
panorámica del pueblo, nos comenta la guía esta casa cueva está excavada en la
arcilla, hay una temperatura de unos 20º igual en invierno que en verano, en el
cuarto de baño se da con la cabeza en el techo, esta casa cueva cuenta con
todos los utensilios , incluso dice que se queda en ella, aunque cuenta que le
costó ponerla en estas condiciones, por el trabajo en la pintura.
Son las cinco subimos de nuevo al
autobús, se ha cambiado la ruta se ruega perdón, desde los cristales aquí por
donde vamos hay unas tierras pobres multicolor, apenas unas matas pequeñas ruin
que se ven las lagartijas caminando dan un tono de aridez en este trayecto, son
las cinco y cuarto cuando llegamos al Balneario de Alicun de las Tres Torres.
Bajamos unos metros hacia abajo
una acequia con el agua caliente fluía por los matorrales que ocultaba su
visión de vez en cuando frente una cueva adaptada para meter animales en otro
tiempo, esto es para verlo en la primavera, las flores de varios colores, los
pajarillos cantando, esto es un lugar inmejorable según comenta Prense la que
le dio el testigo al gerente del
balneario.
Dormir en las entrañas de la
tierra es beneficioso para la salud, han visto los buitres cono planean, esto
es maravilloso, ver esos animales que ya no que dan, ahora voy a darles una explicación de estos baños de
Licún, esto es un lugar especial, aquí tenemos un poblado de unos dieciocho mil años en su
agua que tiene unos dos gramos de minerales disueltos, este agua sale a una
temperatura de 34º, de temperatura en cinco acueductos el mas joven es de cuatro a cinco mil años está vivo. El
misterio, en esta sociedad nosotros somos un medio, hay tres anillos, este agua
tiene efectos diuréticos, tenemos algo esencial en artritis, reuma y tiene
efectos relajantes. El agua tiene algo esencial, contra más compartimos más
recibimos.
La planta endémica, de las que
sólo se adaptan en esta zona, esta agua antigua que tarda en recorrer un
kilómetro unos veinte años. Un agua que nace dentro del balneario y que está debajo, para conserva los vapores,
que se pierden rápidamente, esta agua sale de 30º a 40º. Con el invento de las
sales el las muñecas que en cada elemento energético que poseemos cada persona,
algunos se dispersaron del grupo, otros aguantaron de ver las varillas como se
cruzaban, alguna probó esta hazaña.
Ya hacia un poco de fresco una
brisilla que se calaba los huesos. A las siete me despido de Prense, a acto
seguido Manolo le entrega la tarta real y la botella de Ron Montero que quedará
para la historia, una vez en el autobús, de nuevo de regreso hacia motril,
vemos como se va ocultando el sol entre las nubes rojas, y sobre las montañas
de oeste.
por este trayecto donde vamos en
estos momentos, una tenue luz se deja notar este momento tan esencial, para
recordar y culminar esta jornada, en la que hemos en armonía entre todos/as, aquí voy observando las cementeras y los almendros
con las sierras al fondo que hacen de adorno en este valle.
Compañeros, comenta Manolo Gil, esta es la buena noticia, pues con la humana
administración ha sobrado un €uros que voy a empezar a repartir en estos
momentos, dejamos la carretera comarcal y entramos en la A 92 la luna en su
fase de menguante, parece un cascarón de cebolla, las nubes dejan su color
escarlata y se tornan en grises oscuros que se divisa desde el margen derecho
ha llegado la hora de cerrar la libreta.
una parada en el Hotel Abadía
para tomar café el que quiso, yo por mi parte me quedé igual que algunos más
dentro del autobús esperando un poco, cuando pasamos por el Pantano de Rules,
la luna se reflejaba en el agua, mientras el vehículo se contoneada por el
puente serenamente.
A las nueve llegamos al punto de
partida al Cerro De la Virgen, han sido más de trece horas que hemos disfrutado
de esta ruta, que para mi es la primera, en este itinerario, agradecer a los
organizadores, Maestro y la guía que se portó tan amable a la posadera que nos
atendió muy cordial, esperando sea este uno mas en la lista de relatos, conocer
nuestro entorno, su orígenes y disfrutar con esta visitas, por mi parte me
despido atenta mente y hasta pronto, un saludo para quien aprecie un trabajo hecho con humildad y esfuerzo
hasta el siguiente.
Motril a 13 de Febrero del 2013
Manuel Escañuela Rodríguez…